Alcohol

Alcohol

QUÉ ES Y CÓMO SE USA

El Alcohol es un depresor del sistema nervioso central que adormece progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores. En cuanto a la composición el nombre químico del alcohol es etanol o alcohol etílico. Se trata de una droga legal que se ingiere por vía oral, estas bebidas alcohólicas se clasifican en dos grupos:

Bebidas fermentadas: Son características de este grupo;  Cerveza, sidra, vino

Bebidas destiladas: Son características de este grupo; vodka, ginebra, ron, whisky, tequila, pacharán…

QUÉ OBSERVAR

Es una droga aceptada socialmente, no obstante, los problemas que ocasiona el consumo excesivo de alcohol a veces no se notan hasta que ha pasado bastante tiempo, por lo que ni el bebedor ni su entorno los percibe o no les dan importancia. Además, el organismo se adapta a la presencia de alcohol y a tolerar los efectos psíquicos, por lo que el bebedor no se da cuenta del daño que le produce. Cuando empieza a percibir las consecuencias negativas no puede creer que sean por el consumo de alcohol y las atribuye a otras causas.

En el momento de ingerirlo afecta al córtex prefrontal asociado al control inhibitorio y de razonamiento.

Efectos físicos: Disminución de reflejos, dificultades para hablar, descoordinación motora, estado de apatía y somnolencia, aumento de la sociabilidad, accidentes de tráfico, retirada de carnet de conducir…

Efectos psicológicos: Pérdida de memoria, depresión, alteraciones del sueño, dificultad para asociar ideas, distorsión de la realidad, celos patológicos, agresividad, impulsividad, baja tolerancia a la frustración…

Conductas que se pueden percibir: Irritabilidad, dejación de responsabilidades, impulsividad, problemas legales laborales o económicos, continuos problemas en las relaciones personales, insomnio, inquietud, chantaje emocional, distorsión de la realidad, agresividad…

QUÉ HACER

En un inicio podéis solicitar una cita presencial en nuestra sede en el tf. 958296027. En esta cita os proporcionaremos una información pormenorizada sobre las posibilidades y recursos con que contamos en nuestra institución para dar respuesta al problema. Atendemos tanto a personas afectadas como a personas allegadas a éstas.

Hemos de tener en cuenta que no todas las personas tienen las mismas características ni se encuentran en las mismas circunstancias por lo que en un inicio en Proyecto Hombre Granada, se hace una evaluación del perfil de gravedad de la persona que determinará la propuesta de tratamiento posterior. Aunque existen otro tipo de intervenciones, básicamente los programas de tratamiento para adultos con que contamos son tres, dos ambulatorios y uno residencial. Además, llevamos a cabo una intervención específica con personas allegadas:

  • Programa Nocturno de Apoyo: Destinado a personas que pese a la conducta compulsiva, se desenvuelven de forma autónoma y desarrollan actividades formativas o laborales que les estructuran el día a día. El tratamiento está programado para poder ser compatibilizado con estas actividades.
  • Programa de Tratamiento Ambulatorio: Dirigido a personas que acuden inicialmente en una situación de mayor desestructuración en cuanto a pautas básicas de salud, sueño y que presentan mayor dificultad para la abstinencia. Asimismo, destinado a aquellas personas que inicialmente se encuentran en situación de desempleo.
  • Tratamiento Residencial: Destinado a personas con perfil de mayor gravedad o con necesidad de una intervención terapéutica más profunda. Un periodo del tratamiento se lleva a cabo en régimen residencial.

En caso de cambio circunstancial o en base a necesidades de tratamiento, cabe la posibilidad de derivación de unos programas a otros.

  • Apoyo y orientación a personas allegadas: Sesiones de seguimiento destinadas a apoyar y propiciar la estabilidad emocional de personas allegadas mediante la propuesta de estrategias  y pautas de afrontamiento.

Para dar solución a ese patrón de compulsión por el consumo de personas que han desarrollado una adicción, es necesario identificar por un lado qué factores del entorno están asociados al consumo (P. ej.: círculo social vinculado al consumo, carencia de tiempo libre satisfactorio, estrés laboral, relaciones conflictivas, etc.) y por otro cuáles son los factores personales (P. ej.: insatisfacción personal, conductas de riesgo, factores biológicos, desorientación, funcionalidad del consumo, trastorno psiquiátrico, etc.).  Los programas de tratamiento están destinados a identificar el mayor número de esos factores, a minimizarlos y a adquirir herramientas y habilidades para saber hacerles frente y lograr el equilibrio y la satisfacción personal. El fin último de cualquier tratamiento es la autonomía personal.